1.
Mi experiencia como entrenador
2.
¿Misión o deber?
3.
¿existe la camiseta?
4.
¿La religión beneficia o perjudica?
5.
¿Se trata solo de actitud?
6.
Todos son vulnerables, incluso Federer.
7.
Vóley y ajedrez.
8.
Ciencia, filosofía, cultura, biología.
9.
Es humano y natural no ganar siempre.
1. Mi experiencia como entrenador
Puedo jactarme de haber, en los 9 años en que me dediqué a entrenar
ajedrez en el colegio Sta Rita de Casia, de haber contribuido al alza de este
deporte en nuestro país junto con otro gran grupo de entrenadores en otros
colegios. Se formó una base bastante buena, que animó a que mas niños siguieran
ese camino. Hoy somos una fuerza muy respetable en el continente, aunque aun
falta mucho para convertirnos en potencia mundial. No basta con esfuerzos
aislados si no se hace un plan serio, que ya concierne a las autoridades. Al
comienzo cuando entré a entrenar, fui visto como un advenedizo y entusiasta
chico egresado de arquitectura, para en poco tiempo ser una molestia para
varios entrenadores de otros colegios, que no vieron muy bien que un
aficionado, con apenas dos torneos de ascenso, y ningún torneo nacional, les
estuviera ganando a sus alumnos en los torneos de Adecore básicamente.
Lo que
en un comienzo fue visto por mi como un pequeño ingreso para costearme los
gastos de mi tesis, se convirtió en un trabajo muy serio y que ejecuté con
bastante pasión.
Posteriormente desarrollé para mi tesis una teoría arquitectónica basada
precisamente en el ajedrez.
Quiero plasmar aquí algunas ideas que se me ocurrieron mientras veía los partidos de la selección peruana de voley en el mundial juvenil de la Republica Checa, que nos dejó en el puesto 12, pero que permitió ver a un grupo de chicas con mucho talento y amor por lo que hacen. Esta es una contribución egoísta, pues si algo de lo que comparto acá sirviera de algo, mejorará el voley... pero básicamente mi entretenimiento.
2. ¿Misión o deber?
La misión del ser
humano es encontrar su felicidad y en base a esto es que organiza su vida.
El periodismo peruano
ha contribuido mucho a echar a perder buenas generaciones de deportistas al convencerlos
de que son ellos los responsables de la alegría nacional, y por ejemplo, en
cada eliminatoria de futbol, cada vez la mochila es mas pesada pues cargamos
años sin poder clasificar, llevando el objetivo a la categoría de “misión”.
Que
Pizarro falle un penal contra Argentina no es casualidad; hay un inconsciente
que le dice que ya tenemos 30 años fuera de los mundiales, y mas que una
motivación termina por ser un obstáculo mental. Los últimos partidos de la selección
de futbol han sido jugados de manera muy torpe, con ofuscación, pues hay una
mente intranquila y desbordada por la responsabilidad.
En la Copa America se
jugó mejor, pues ahí no habia tanto drama como viene siendo una clasificación a un mundial… Si en los 70s teníamos mejor suerte,
era porque estaba el futbol acompañado del vóley, el basket, el atletismo y el
boxeo. La tarea estaba compartida.
En el vóley, luego de Seul 88, una frustración
enorme embargó al país y seguro debe ser motivo de pesadillas recurrentes para algunas de
aquellas jugadoras, pues les faltó muy poco para alcanzar la gloria.
Pienso que
las nuevas generaciones basándonos en estas experiencias, deberían pensar en
que la alegría nacional es ficticia, no somos entes compartidos sino
individuales ( de hecho a algunos les resbala lo que pase con el futbol o el voley, y están en su pleno
derecho a sentirse asi), y nosotros no les estamos encargando ninguna misión. Al
menos no deberíamos...
Si bien todos nos
alegramos con una victoria, y nos duele una derrota, siendo objetivos, las
derrotas las sufre el deportista muchísimo mas, pues es él quien se dedica a
ello, y la desazón la tiene que resolver él mismo. Nosotros como aficionados,
simplemente apagamos el televisor y nos volvemos a ocupar de nuestras vidas,
nuestros trabajos. Es injusto entonces que nuestros deportistas estén pensando que
una derrota nos afecta tanto como a ellos. No. Un mal resultado para un
deportista, significa por ejemplo, que pierda el titularato en el equipo, que
pierda el contrato en su club, y finalmente que no pueda colgarse esa medalla
en el pecho por la que ha luchado tanto.
Sin contar las lesiones que en muchos casos te deja la práctica de alto nivel. ¿Cuántos
deportistas a los que la prensa y la afición les exigía resultados en su
momento hace unos 20 o 30 años, hoy tienen problemas en las rodillas, el pie o
el hombro, y hoy difícilmente los aficionados recordamos sus nombres?.
Si bien es altruista y motivador pensar en la
inmensa mayoría de gente que las sigue, no debería convertirse en un lastre
para lograr sus metas. Hay que utilizar ese motor modulándolo según convenga.
Hay algunos que aguantan mejor la presión que otros, y es entonces que cada uno
arma su propia visión personal de como deben ser las cosas.
3. ¿Existe
la camiseta? Como crearla.
El 2010, era la final de la copa del mundo de futbol entre
Holanda y España. Holanda ya había sido 2 veces sub-campeón, así que
históricamente no había hecho nada
nuevo. En el segundo tiempo suplementario cuando Iniesta hace el gol que pone
1-0 a España, las cámaras enfocan a Casillas en un llanto incontenible, y aun
faltaban unos minutos.
España era un equipo fantástico, pero nunca habían logrado
una copa del mundo, incluso sin llegar a semifinales jamás. Interiormente
sabían que eran superiores por la calidad y cantidad de trabajo realizado,
puestos a prueba en numerosos torneos anteriores. Por lo tanto el llanto de
Casillas era comprensible, además el mismo lo corroboró cuando se lo
preguntaron. Sabia y sentía que era imposible que ya no fueran campeones.
Hay
un momento en que ese límite, entre lo muchas veces esquivo y lo posible, se
rompe… Estaban enfocados y ubicados en una situación que el mismo rival
percibió y no fue capaz de impedir.
Hace unos días Brasil e Italia jugaron un
partido por la Copa Confederaciones en fase de grupos. Un partido trabadísimo,
lleno de faltas y tarjetas amarillas. Ambos ya estaban clasificados, pero
necesitaban quedar primeros para no enfrentar a España en semifinales. El
Pentacampeón y el tetracampeón demostraban así temor al nuevo campeón.
La
actitud dentro del campo denota que tan seguro o vulnerable se siente uno y
aquí era muy evidente.
Hace unos 7-8 años Federer ganaba los torneos casi sin
esforzarse ( a vista del espectador), tanto asi que al hacer el último punto
que le daba el campeonato se tiraba al piso cogiéndose la cara, en un acto de
emoción forzada y fingida, pues no coincidía con su actitud durante el juego y hacía
sentir que la derrota nunca hubiera estado en sus planes, pero lo hacía tal vez
porque la actitud correcta hubiera parecido demasiado arrogante o simplemente
se veía bien en el video. Necesitaba hacer creer que había sido difícil, cuando
en la cancha el rival jugaba sabiendo que iba a perder. Cuando Nadal le hizo
ver que era un ser humano mas, los demás también vieron que podía ser
vulnerable, y a partir de allí le costó un poco mas ganar, y sus celebraciones fueron mas normales. . Las
Neurociencias ya son capaces de explicar este fenómeno.
4. ¿La religión beneficia o perjudica?
Antes que nada, abordar el tema religioso siempre es
delicado, pues puede herir susceptibilidades dependiendo de que tan creyente o
practicante sea la persona cuando escucha opiniones sobre sus creencias, no
necesariamente contrarias a ella. Existen grados dentro de las creencias, que
van desde la creencia por tradición, impuesta por los padres cuando lo bautizan
a uno, pero no se practican en lo absoluto, hasta el fanatismo donde la
existencia de la persona depende absolutamente de lo que mande Dios a través de
las escrituras o las revelaciones que siente que dicho Dios le manda.
El dogma
cristiano tiene de todo. Por una parte te puede brindar abrigo y seguridad ( Lo
he experimento personalmente alguna vez), pero también te hace creer que hay un
ser superior al que le debes todo, y eso te quita méritos, además de crearte culpas
y temores innecesarios, asi como también te hace pensar que vales menos de lo que
realmente vales cuando asumes inferioridad infinita hacia un supuesto creador.
También surge una lucha interna entre el amor a ese dios y la cantidad de
injusticias que hay en el mundo.
Ahora bien, puede ser irrelevante al momento
de dar un mate.
Hace un año cuando Markarián ganó el tercer lugar en la
Copa América, dijo que todo el mérito era de “el de arriba”. Esto presupone que
dios le da mas importancia al futbol que al pabellón de niños quemados de
cualquier hospital, y demuestra que la fé no necesita sostenerse con la lógica. Yo personalmente cuando tengo un logro, que
he conseguido ( sea el que sea) con muchísimo esfuerzo y sacrificios, a lo
mucho puedo ser agradecido con la gente alrededor mío que intervino de alguna
manera ( si es que hubo ayuda ) , pero después el mérito es absolutamente mio.
No tendría porque adjudicárselo a ningún ser imaginario. Ser objetivo y racional te abre las puertas al
conocimiento, te predispone mas a tus objetivos y sobre todo te sientes en completo control de las
situaciones. No existen excusas del tipo: “dios lo quiso asi” , “es una prueba que me manda dios” "la sabiduría de dios es locura para los hombres", "dios tiene un plan para todos" o “no es
bueno saber tanto”… una mente débil, solo puede aspirar a poco…
Es difícil establecer la frontera a partir del cual empieza
a ser dañina la creencia religiosa en la mente de un deportista, pero hay
estudios donde dan como resultado que a mayor religiosidad hay menos inteligencia, y hoy el talento natural no es suficiente. La estrategia tiene
que ser cada vez mas elaborada y sofisticada, y ésta no entra en mentes poco
aptas.
Tampoco quiero decir que hay que ser ateo o agnóstico para ser
inteligente, y que un creyente es necesariamente idiota. No. De hecho, es muy humano apoyarse en algo, aunque su idea sea absolutamente irracional, y ateos, creyentes o agnósticos, lo hacen de diferente manera, y recurren a esto porque de cierta manera es tranquilizador pensar que hay algo por encima de nosotros, aunque ese algo muchas veces puede ser inquietante y si se trata de una doctrina religiosa que termina siendo la filosofía en la que apoyas tu
existencia, puede terminar por ser un gran obstáculo.… Como lei hace
poco en algún lugar: Dios no te da respuestas, solo detiene tus preguntas…
La
doctrina cristiana, por ejemplo, hace del sufrimiento y el autosacrificio una virtud, y hacen
ver el orgullo y el placer como algo malo.
¿No habrá acaso alguna culpa inconsciente que
nos convence de no ganar partidos? La cultura de la culpa…
Y tal vez para
sacarse esa culpa, es que le agradecen tanto a Dios… Pienso que el camino podría
ser un poco mas directo, mas limpio… ¿Cuántos futbolistas a los que
sorprendieron en algún bar tomándose un vaso de cerveza, fueron víctimas de
escarnio y terminaron yendo a la televisión a pedir perdón?. Alguien con un
mejor nivel iría a la televisión a enfrentarse a su acusador diciendo:
“demuéstreme que el vaso de cerveza que me ha visto tomar va a impedir que yo
pueda hacer mi trabajo el domingo siguiente…” lastimosamente nuestra poca
cultura, hace que esta gente no tenga herramientas para defenderse, tienen poca
autoestima y se sienten realizados saliendo con alguna vedette y cuando Beingolea los entrevista. Incluso estos deportistas son multados en sus
clubes. Ellos sienten que un vasito no los perjudica, pero la culpa y la
ignorancia no les hacen ver mas allá. La
cultura de la culpa…
Yo veo repetidamente como muchos deportistas peruanos
agradecen a Dios por algún logro, como he dicho anteriormente, y de hecho la
gente lo ve de buen agrado porque comparten la misma filosofía. Puede verse
como un acto de humildad también y seguramente no está mal. ¿Pero pasaría algo
malo si en algún momento alguno decide emanciparse y mostrar sus logros, sin
agradecer a Dios, hablando mas bien de lo duro que ha sido su camino y lo
orgulloso que se siente de él mismo? ¿No será por eso que perdonamos a nuestros
rivales cuando estamos ganando partidos?
Es algo que se ve, por ejemplo, en árbitros de futbol
peruano, cuando después de cobrar dos penales seguidos, el tercero no lo
quieren cobrar o peor aun, le inventan uno al rival o le expulsan a un jugador
injustamente, porque piensan que deben ser salomónicos y los invade la
compasión. Lo veo en nuestros equipos de vóley cuando están ganando fácilmente
y de pronto suprimen momentáneamente esa energía arrolladora que está asustando
y sometiendo al rival, es inconsciente. Como que se apoderara de pronto el
temor, la culpa y la misericordia… el temor se traduce en la idealización del
rival del que suponemos no tardará en reaccionar y nosotros le ayudamos.
La reacción es muchas veces
propia del instinto de supervivencia del ser humano, y nosotros equivocadamente
se la atribuimos al mejor nivel del rival, nuevamente porque los idealizamos...
Luego nos llenamos de ansiedad y la ofuscación nos impide llegar a una solución. El ser humano es altruista, compasivo, pero egoista a la vez, por naturaleza.
Pienso que una actitud libre de prejuicios y dogmas puede
reforzar la autoestima que quita la religión cuando nos dice todo el tiempo que
sin Dios no valemos nada. Ahora bien, la pregunta viene sola: ¿Cómo es que
Brasil, un país predominantemente católico, es tan competitivo y líder en
muchas competencias deportivas?. No hay
que olvidar por un lado que ellos también se enfrentan a gente que se
encomienda a Dios, y que haciendo una ecuación simple, si le restamos la “ayuda
religiosa” cada quien compite con sus propios recursos, y ahí se ve la
diferencia. Volvemos al punto inicial donde tampoco sabemos que tan creyente es una persona.
Y no hay que perder de vista, para ser objetivos, que el deporte en muchos casos
no necesita de una gran inteligencia para su práctica, por lo que en algunos
casos puedes ser perfectamente un fanático religioso con poco cerebro y ganar
campeonatos. Por ejemplo Usain Bolt es bueno corriendo. No necesita un
coeficiente intelectual de 180 para lo que hace. En boxeo abundan ejemplos de boxeadores
exitosos pero con un coeficiente mental bajísimo. El tema es que, en un
entorno, donde no sobra el talento, y el biotipo adecuado, construir algo desde
cero es difícil si no hay material humano, y apto mentalmente para
desarrollarlo.
Una amiga me decía ayer: No se si habrá o no un Dios, pero
estoy segura que no le interesa con quien me acuesto o si me estoy portando
bien. Ya en el siglo III a.c. Epicuro decía:” Ni afirmo ni niego que haya dios
o dioses, por que no lo se ni tengo medios para saberlo, pero lo que si se ,
esto me lo enseño la vida, es que si existen ni se ocupan ni se preocupan de
nosotros…”
Pienso que cuando
uno asume que está solo, o sea sin “apoyo divino” tiende a ser mas responsable de sus actos,
aprecia mas sus logros o los de sus compañeros y asume un total control de su
vida si adopta la filosofía adecuada.
5. ¿Se trata solo de actitud?
Repetidamente se da como excusa ante una derrota, la falta
de actitud. Puede ser cierto, aunque al ser una palabra tan gastada, ya no ejerce
el mismo efecto apelar a ella como solución a una crisis en medio de un juego.
Todos tenemos actitud. Los obstáculos mentales provienen de otro lado, no
aparecen al azar. No es suficiente decirle a alguien que juegue con actitud. Es
fácil decir el “que”, pero hay que encontrar el “como”.
En el partido contra
Bulgaria, hace unos dias, en el tercer set, las chicas por fin encontraron la
manera de darle vuelta a un juego que les venía siendo adverso, y se pusieron
en ventaja con 5 puntos seguidos. Estábamos 19-15 si no estoy mal. El
entrenador búlgaro pidió tiempo, y la televisión mostró la cara de satisfacción
de las peruanas al ir donde su entrenadora, quien equivocadamente a mi
entender, no les hizo sentir su alegría para reforzar su ánimo, sino mas bien
les reclamó no haber hecho esto antes, pero de una manera muy extraña, lo que
hizo cambiarles la cara a todas, y regresaron al juego contrariadas y
confundidas. Les alteró demasiado el chip. Luego de esto, estuve seguro que las
búlgaras harían al menos 4 puntos seguidos. La entrenadora las volvió a meter a
un agujero negro del que ya no salieron mas…
ya habían encontrado el balance, luego de esto lo volvieron a perder.
Este set en realidad lo perdió la entrenadora.
6. Todos son vulnerables, incluso
Federer.
Piensen en un campeón mundial de algún deporte, sea
colectivo o individual. Luego miren si
ganó todos sus juegos. Por ejemplo, en vóley, Brasil que es campeón olímpico, ¿ha
ganado todos sus partidos sin perder sets?, y en los sets que ganó, no le
hicieron acaso algún punto?. En ajedrez, Kasparov, fue durante 20 años, el
numero 1 en el ranking, y supongo que debe ser el deportista que mas ha durado
como el mejor en un ranking, pero aun así, hubieron torneos donde no pudo
ganarlos, o cuando los ganó, no ganó todas las partidas.
Se trata de seres
humanos que tendemos a idealizar cuando son superiores al resto, y le
terminamos dando categoría de invencibles, porque además convierten en arte lo
que hacen. Eso es aceptable cuando eres un aficionado, pero cuando estas en el
mismo deporte, tu deber es superar al mejor, porque entre otras cosas, es
posible hacerlo.
El Barcelona FC es considerado el mejor equipo de la historia,
sin embargo el Real Madrid de Mourinho, luego del 5-0 que se comió el 2010,
terminó encontrando la manera de contrarrestarlo, ganándole el 2012. Y un
equipo que pierde, se empieza a dar cuenta que es vulnerable, y el 2013 el
Bayern le hizo 7 goles en 2 partidos. Aunque ya se habían dado cuenta que eran
humanos, y era posible ganarles.
En el vóley, un equipo está teóricamente
preparado para ganar 25-0. En el Tenis se podría ganar 6-0, 6-0, y se han dado
casos, pero nunca 50-0 cada game.
Pongámoslo de otra
manera: imaginen un equipo de futbol de nivel medio, digamos Colombia. Si lo
hacemos viajar en el tiempo, 30 años atrás contra el mejor equipo de ese tiempo
¿Cuál seria el resultado?. Es obvio que ganaría Colombia, pues a pesar de jugar
con las mismas reglas, el pensamiento ha evolucionado y en el camino se han ido
refutando una y otra vez las estrategias. Con ese mismo razonamiento imaginemos
que el actual equipo de vóley de Republica Dominicana ( por ejemplo) que
siempre nos gana (Puede ser Japón o Brasil también) viaja al futuro unos 30
años y juega con las juveniles peruanas de ese momento. Lo mas lógico es que no
nos puedan ganar un solo set.
Yo siempre tuve una imagen de aquel partido
Brasil-Argentina en el mundial de España 82, y lo recordaba como un juego trepidante,
emocionante de principio a fin. Sin embargo, cuando lo repitieron hace unas
semanas en el cable, me decepcioné mucho
cuando vi a 22 jugadores trotando con algunas bonitas jugadas, pero todo muy lento. No es que me
alteraron el video, sino que me adapté a esta época. Y lo que es ideal hoy,
será obsoleto mañana. Entonces ¿Por qué no ser campeones de una vez y nos
echamos a trabajar para eso? No hay que recurrir al universo cuántico, donde la
realidad no es lo que parece, para ser los mejores. Es teóricamente posible en
esta realidad… sería un desperdicio dejar pasar la oportunidad en esta época cuando
tenemos la información a tiro de mouse.
No tenemos excusa…
Muchas veces oigo hablar de psicología deportiva. Tal vez
no sea suficiente eso. Lo veo como un parche que pone un profesional a una
situación y puede funcionar dependiendo de la filosofía que tenga. Una novia
que tuve en mi época universitaria, estudiante de psicología, recomendaba ir a
la iglesia donde aseguraba que Jesús solucionaba todos los problemas. Decepción
mayor la mia, pues esperaba algo mas interesante de alguien que estaba
estudiando una carrera.
La filosofía establece un
marco lógico para entender las cosas y la ciencia facilita tus fines y abre nuevos campos para mas posibilidades .
La
preparación llevada con lógica y coherencia, con los objetivos claros, y la
certeza de que se compite contra gente tan humana como uno, es la mejor
fortaleza mental que uno tiene.
Hay un escritor Malcolm Gladwell que hizo una investigación, donde descubrió que la
maestria en algo se consigue luego de 10 mil horas de práctica contínua. Pone
el ejemplo de Bill Gates, Michael Jordan, Los Beatles, los chinos, los judíos,
etc. En su libro Outliers muestra todo este estudio. Es bueno saber que no existen los "monstruos" por generacion espontánea. Hay un trabajo contínuo que normalmente no vemos.
7.
Voley y Ajedrez.
Yo recuerdo cuando jugaba
ajedrez haber invitado un dia a mi amigo Manuel Pineda a mi casa a jugar. El
era muy bueno, aunque yo también. Lo que notaba era que cuando le hacía una
buena jugada que lo ponía en aprietos, expresaba esa situación con una sonrisa,
y su expresión corporal no trasmitía ningún nerviosismo, como que reconociera
mi buena jugada. No le alteraba incluso cuando le ganaba una ficha, que en
ajedrez es una ventaja irreversible. Su estado de ánimo no variaba aun
perdiendo la partida, parecía mas bien feliz. Pero trataba de ganarme, y lo
lograba en la medida que no dejaba con su actitud ponerme mentalmente en
ventaja.
Uno cuando está ganando un juego, no solo lo ve en el marcador sino en
la expresión del rival, la que tiene alguien que está perdiendo, que puede ser
variada, pero siempre dentro de un rango y que nos confirma la impresión de que
estamos ganando. Cuando no es así, eso confunde al rival, porque el ser humano
tiene un tipo de reacción standard.
Pero si se puede engañar a un detector de
mentiras... Decidí entonces adoptar esa postura, y gané muchas mas veces de las que
solía ganar. Si le estoy ganando, ¿porque no se pone nervioso?... El rival a pesar de que esté ganando,
inconscientemente (viendo nuestra extraña reacción) creerá que aun necesita
sacar ventaja, cuando en realidad ya la tiene.
Acabo de terminar de ver el
partido de vóley juvenil entre Perú y México, y es justo la parte mental la que
se trastoca luego de ir ganando tan fácil y en tan buen nivel, para
inexplicablemente empezar a perder. Eso se puede corregir. Hacer partidos de
práctica empezando con 12-0 en contra… por decir algo, no lo sé… Alguna vez leí
en una entrevista a Judit Polgar, que decía que en el ajedrez la parte
psicológica constituye un 90% del resultado… y hablamos de un deporte donde
tienes bastante tiempo para decidir una jugada… Por lo tanto la parte emocional no es un
problema solo del peruano, por eso existen los libros de autoayuda y el
viagra... A veces somos muy duros con nosotros mismos. Rusia, no pudo cerrar un
partido contra Brasil en las últimas olimpiadas. Las dudas y los temores son
inseparables del ser humano, pues no somos máquinas. Muchas de nuestras
decisiones son completamente irracionales, pero también ayuda ( o perjudica )
la opinión que tenemos de nosotros mismos.
En esos tiempos muertos que pide el
entrenador está necesariamente la explicación al desenlace del juego. Es harto
difícil para ellos encontrar en ese momento las palabras claves para revertir
una situación emocional adversa porque también son seres humanos y ellos
también están perdiendo el partido.
Sus decisiones están condicionadas por los acontecimientos.
De Kasparov decían que ganaba sus partidas
antes de jugarlas, porque las preparaba de antemano, y aplicándolo el vóley, supongo
que aun no se les ha ocurrido hacer una lista de trucos para sacar en los
breaks. Todo vale. Tampoco estoy
diciendo que esto solucione el nivel de un equipo, pues la mayor fortaleza
mental no te la dá entrenando la actitud, sino el mismo deporte, donde si eres
consciente de que dominas todos los aspectos del juego, no tendría porque haber
manera de perder seguridad.
La superioridad se siente por una cuestión comparativa.
Si pierdo un punto o 2, no debe ser difícil “volverse a colocar” y mas bien el
rival puede sentirse nervioso. Es como si uno le pega un golpe a un grandote,
inmediatamente te pones nervioso porque sabes que ya eres hombre muerto…
Soy de
la idea de que en estos tiempos técnicos cuando se presentan situaciones
adversas, el jugador mismo ya está conflictuado y ofuscado. Lo que necesita es
que le regresen la confianza. Yo recuerdo que en los campeonatos de ajedrez, a
los entrenadores de los equipos rivales les encantaba reprender a sus alumnos
cuando salían de la sala de juego, y a veces en muy mala forma y reproducían
sus partidas delante de todos. Yo hacía lo contrario, si por algún caso perdían,
mi cara no cambiaba, ni se los reprochaba. Ellos de por si ya estaban muy
molestos. Nadie los obligó a estar ahi, lo hacían porque les gustaba mucho. Yo simplemente le quitaba importancia al drama, y ya en el colegio
reproducíamos el juego para ver como habían jugado. Les resaltaba sus puntos
fuertes.
A todos nos gusta que nos digan lo buenos que somos, y hay momentos en
que nuestra autoestima se bajonea, y somos los entrenadores los únicos capaces
en esos momentos de devolverles la confianza:
“ Oye, esa jugada es muy buena!”
aunque también se daban casos donde había que hacerles notar que tal jugada era
horrible. Tampoco se trata de engañarlos, pues la objetividad es lo que
mantiene la confianza de un deportista hacia su entrenador. Me ha funcionado
incluso cuando he sido catedrático de arquitectura en la Universidad, donde
chicos con apenas un año de carrera terminan siendo capaces de hacer proyectos
que normalmente los tendría que hacer recién un estudiante de final de carrera.
Siempre es posible sacarle a una persona lo mejor de ellos.
Alguna vez, un
profesor mio en la universidad, muy joven él, y muy famoso ahora, me dijo al
final de ciclo: ¿con que nota quieres aprobar?, Si quieres un 20 te lo pongo…
Era el tipo que se emocionaba con un diseño tuyo, y no tenia ningún problema en
expresarlo. Me iba a mi casa pensando que era el mejor… yo he visto al entrenador de vóley de la USMP
Juan Diego García como se desenvuelve en los breaks, es muy claro, demuestra
conocimientos, y goza el juego. En el caso de Natalia Málaga, ella es muy capaz,
se nota cuando el equipo juega bien y parece una máquina perfecta, y además tiene
mucho sentido del humor. Desgraciadamente a veces me da la impresión que el
canal 2 que pasa los partidos, y los sponsors que invierten en las
transmisiones, estuvieran interesados mas en capitalizar solo esa parte de ella
.
Hay un libro de ajedrez llamado
“como jugarle a una computadora” donde se hace ver que la estrategia tiene que
ser distinta, pues una maquina no tiene sentimientos, no se asusta, y simplemente
calcula. Hay un mentalista, Keith Barry ( sus videos están en el youtube), que afirma no tener
poderes sobrenaturales, y que simplemente sabe interpretar las reacciones de
las personas, incluso llegando a adivinar tu fecha de nacimiento, y tu número
de cuenta. La mente humana es muy potente, y bien utilizada puede dar buenos dividendos... En un juego, nuestra inseguridad es percibida por el rival e
incoscientemente recupera la confianza, y al revés, nosotros percibimos dudas
en el rival y nos animamos a jugar sin complejos. Puede desarrollarse alguna idea al respecto, aplicada al juego...El ser humano de hoy es diferente al de hace 50 años.
8.
Ciencia, filosofía, cultura, biología.
Vengo hace un tiempo, aficionándome a los canales discovery del
cable. Hay muchos descubrimientos en el campo de la ciencia, y muchos son
aplicados a diferentes disciplinas. No está de más que nuestros entrenadores y
deportistas aprendan cosas nuevas. Siempre los conocimientos nos pueden sugerir
nuevas ideas para ponernos delante del resto. Sobre todo porque la ciencia está basada en evidencia. Y un objetivo respaldado por la
lógica no tiene porque fallar. La evolución, por ejemplo, nos enseña cual es
nuestra naturaleza como seres humanos y como funcionamos, y en la medida que
conozcamos esa realidad podemos proponer ideas basadas en cosas concretas o corregir
errores de mejor manera…sin recurrir a supersticiones o rezos de rosario. La fé
nos viene clasificando al mundial hace 30 años… ya hay que intentar otra cosa…
9. Es humano y natural no ganar siempre.
Sea como fuere, el camino a la perfección lleva sinsabores. Es
humano perder. Yo personalmente he
disfrutado del equipo de vóley, y he celebrado y gritado los mates de Angela,
de Milagros y Gina, y las salvadas de Danae…
O como decía Lao-Tsé: el éxito es un viaje, no un destino.